Tabla de contenidos Hide
Mariela Brett
En Venezuela, la cría de aves ha intensificado cada vez más sus sistemas de producción con el propósito de aumentar la producción en un menor espacio ocupado y menor costo, no obstante, también se han intensificado factores adversos para el bienestar animal y el medio ambiente como el aumento de la densidad de aves por galpón, sistemas de producción multi-edades, disminución de períodos de descanso entre lotes, zonas de altísima concentración avícola con localización de instalaciones de diferentes rubros de producción sin guardar las mínimas medidas de distancias bioseguras, aumento de desechos como cama usada y mortalidad con métodos inadecuados de disposición de las mismas, entre otros.
Según el INE, 2009 el producto de la canasta alimenticia con mayor consumo por persona lo constituye la carne de pollo con 78.66 g/día (28.71 k. per cápita), seguido de la harina de maíz con 78.09 g/día (28.5 k. per cápita); aunado al consumo de huevos y otros productos avícolas, lo que significa que la avicultura nacional continúa siendo quien aporta el mayor porcentaje de la proteína de origen animal que consume el venezolano.
Situaciones desfavorables en las aves, como las mencionadas anteriormente, predisponen un estado de estrés en estos animales haciéndolos susceptibles, a la vez que facilita la entrada de agentes infecciosos patógenos que pudieran permanecer circulando en las parvadas, derivando en la presentación de enfermedades y poniendo en riesgo el retorno del capital invertido. Bajo este escenario un programa de bioseguridad bien estructurado y evaluación estricta del cumplimiento de todas las medidas y estrategias planificadas, se hace necesario.
La industria avícola nacional ha experimentado un crecimiento importante en cada uno de los diferentes segmentos que la componen, incluyendo granjas, incubadoras, plantas beneficiadoras procesadoras y plantas de alimentos, y se mantiene como una de las más dinámicas hoy en día. Este aditamento es el resultado del aumento en la demanda de productos avícolas con índole mundial, que gracias a la globalización de la información se adoptan los procesos de cambios en la economía y diversificación de los mercados, con gran demanda de una alta inversión financiera y continuos esfuerzos individuales y en conjunto.
La acción individual o combinada de factores como agentes causantes de enfermedad, estrés-medio ambiente, deficiencias en nutrición, entre otras, pueden lesionar de manera temporal o permanente el sistema inmunológico de las aves; por otra parte ha sido demostrado que el balance patógeno–ave y el buen funcionamiento del sistema inmune, como resultado a esta infección, se produce una respuesta efectiva y perdurable en la producción de anticuerpos tanto celular como humoral, siendo éste el principio básico del proceso de inmunización en aves.
Generalmente, las enfermedades se presentan cuando fallan los programas de bioseguridad en el caso de agentes infecciosos, fallas en prácticas de manejo de operaciones, medio ambiente o nutricionales. En esta oportunidad revisaremos, como se están presentando las enfermedades en las parvadas venezolanas con el análisis de algunos productores y veterinarios clínicos de campo, considerando el enfoque que tienen respecto a la zona donde desempeñan sus funciones y la forma como enfrentan y conducen los problemas de sanidad aviar en el país.
:
Pollos de engorde
En Venezuela las enfermedades aviares siguen representando un factor de gran preocupación para el productor por las pérdidas económicas que ocasionan brotes de enfermedades virales, bacterianas, fúngicas, entre otras, con manifestaciones clínicas, sub-clínicas complicadas con infecciones secundarias o co-infecciones, que sumadas a malas condiciones ambientales, de manejo o alimentarias desencadenan en el deterioro sanitario de las aves, causando disminución significativa en los parámetros zootécnicos.
Todos los niveles de la avicultura siguen siendo impactados negativamente por brotes de enfermedad; la industrializada, de traspatio o familiar, zoológicos y zoo-criaderos, aves de riña e incluso aves silvestres de vida libre.
Henry Suárez, médico Veterinario y productor de pollos de engorde del estado Aragua, comenta que “en Venezuela la situación sanitaria no ha cambiado en relación a los últimos tres años, siempre existen los mismos problemas, los productores de la zona (Múcura I) tratamos de mejorar nuestra producción mediante esquemas de inmunizaciones, discutidas entre productores, y mejoras en bioseguridad; pero destacamos la necesidad de mayor apoyo técnico de los organismos oficiales, justamente para tomar decisiones en conjunto, tal como se hacía en el pasado. En materia de bioseguridad, mi granja cuenta con baño para el personal a la entrada, arco de desinfección, protección de galpones con malla adecuada, indumentaria adecuada para los galponeros, estricta restricción de personas, así como, una planta eléctrica por los problemas que acarrea una falla de energía eléctrica. Creo que debemos invertir en mejorar nuestras granjas hasta donde las posibilidades económicas lo permitan, pero debemos estar convencidos y creer en lo que hacemos, sobre todo en lo que respecta a la bioseguridad. Acerca de brotes de enfermedades, el Newcastle velogénico se sigue presentando en pollos de engorde, aunque lo hemos controlado con planes de vacunación individuales y en aerosol (spray) y con bioseguridad, pero existen zonas en Aragua y Carabobo donde el desafío es muy alto y muy difícil de controlar; otra enfermedad respiratoria que le prestamos mucha atención es micoplasmosis y se controla con antibióticos antimicoplásmicos, siendo estos tratamientos costosos pero necesarios. Gumboro es otra enfermedad que eventualmente se presenta en la zona, sacando lotes con bajos rendimientos. Las enteritis que he observado últimamente se han producido por desbalance de sodio en el alimento. Para mejorar la sanidad aviar creo en la aplicación de un buen programa de bioseguridad sobre todo los programas de desinfección, programas de vacunación por zona o grupos de unidades de producción muy cercanas y el apoyo de los entes oficiales que supervisen todos los niveles de producción”.

Aves afectadas por el virus de Newcastle Velogénico Neurotrópico
:
Reproductoras pesadas
En el rubro de las reproductoras pesadas, existe coincidencia entre los clínicos de campo consultados, en cuanto a que refieren alta incidencia del Pneumovirus aun cuando se vacuna con vacunas vivas e inactivadas y se mejora la bioseguridad. Las aves muestran signos respiratorios y hasta cabeza hinchada con afectación 5-12 %; también hay disminución de la producción y calidad de los huevos. Después de los pavos las reproductoras pesadas se consideran las aves más susceptibles a la acción de los Pneumovirus; en Venezuela se ha evidenciado la presencia del Pneumovirus por detección de anticuerpos; malas condiciones ambientales, bajas condiciones inmunológicas del ave y dependiendo del agente secundario, desencadenará un problema clínico severo, por lo tanto, para disminuir el impacto de este virus se deben mejorar las condiciones ambientales con buena limpieza y desinfección reduciendo la acción de agentes primarios y secundarios, proteger el sistema inmunitario de las aves, así como, promover las buenas prácticas de manejo como el tiempo adecuado de vacío sanitario, densidad de las aves, entre otras.
En el caso de Newcastle Velogénico es vital la bioseguridad, se ha controlado con vacunaciones cada 3-6 semanas dependiendo de la zona. Los Micoplasmas, aun cuando se hacen grandes esfuerzos, continúa fuerte su desafío; M. gallisepticum es controlado con inmunizaciones combinadas de cepa F e inactivada, Existen zonas con altos títulos de M. Sinoviae y son tratados con antibiótico-terapia. El uso de programas con bacterinas inactivadas y cepa enteritidis viva ha controlado bastante bien la acción de las salmonelas. Otras enfermedades como la coriza infecciosa, gumboro y anemia infecciosa se pudieran considerar estables hasta el momento en las parvadas de las reproductoras pesadas, comentaron los clínicos de campo.
:
Ponedoras comerciales
Observaciones de Cesar Jaramillo M.V. clínico de campo, refiere que en el área de ponedoras comerciales, tanto el levante de pollonas como el de producción de huevos, en estos momentos se considera un negocio bastante rentable, sin embargo, enfermedades en situación de endemia como el Newcastle Velogénico, enfermedades re-emergentes como las producidas por Pasteurellas y enfermedad de Marek, y todas aquellas de presentación común en las parvadas como las enfermedades inmunodepresoras directas donde la anemia infecciosa y muy especialmente la enfermedad de Gumboro juegan un papel importante en el deterioro del sistema inmunitario de las aves, enfermedades respiratorias virales y bacterianas y todos aquellos agentes-factores y sus interacciones desencadenantes de enfermedad como los inherentes a la nutrición, estrés ambiental y manejo de las operalizaciones; esta condición en su conjunto pone en riesgo la producción y por ende la rentabilidad.
Sigue comentando “bajo este escenario, en la etapa de levante cuenta mucho los sistemas de producción en cuanto a la cría en jaulas y uniformidad en las edades; entre las enfermedades que se están presentando está el Newcastle velogénico que en términos generales se ha controlado bastante bien, usando programas con vacunas a virus vivo e inactivados con aplicación individualizada, también se ha incurrido en el uso de programas de vacunación muy cargados aplicados en un lapso de 15 semanas en zonas que no lo ameritan, por lo que se recomienda evaluar sanitariamente las zonas. En términos de mejorar la sanidad en esta etapa se debe hacer énfasis en el control de Micoplasmas, anemia Infecciosa, salmonelas; es muy importante tomar en cuenta experiencias venezolanas al momento de asesorías para el control de la enfermedad de Gumboro, puesto que se han incurrido en errores difíciles de corregir; importante el uso del laboratorio para monitoreo periódico y obtener diagnósticos definitivos, la supervisión efectiva durante las vacunaciones tanto en incubadoras como en granja constituye el punto de partida para la prevención de las enfermedades”.
Sigue comentando “en la etapa de producción, en estos momentos preocupa el tema de laringotraqueitis sobre todo por los errores que se pudieran cometer, por cuanto, es necesario realizar una investigación para determinar la “presencia o no” de esta enfermedad. Personalmente, creo que la empresa privada está ganada a participar conjuntamente con el organismo oficial a fin de dilucidar la problemática existente en torno a este tema. Es importante recalcar “se debe aplicar bioseguridad efectiva en las granjas de ponedoras comerciales”.
Norton Centeno M.V clínico de campo considera lo siguiente “la situación sanitaria de la zona de Güigüe donde me desenvuelvo sigue complicada tanto por problemas virales ya conocidos como por problemas bacterianos, el Newcastle continua causando problemas en el país y ha pasado de una zona geográfica a otra. Llama la atención que desde hace un tiempo a la fecha el papel preponderante lo tiene el Pneumovirus, situación que ha llevado a rediseñar los programas de vacunación en cría y en producción, al igual que la Pasteurela que estaba localizada en ciertas zonas del país y ha aparecido de una forma explosiva y recurrente; con respecto a la Bronquitis no observo problemas a diferencia de otros colegas que aparentemente si consideran está afectando la zona. Los Micoplasmas siguen teniendo presencia activa en la mayoría de las granjas sobretodo en las multi-edades y donde hay altas concentraciones avícolas. En el caso de Gumboro siempre insistimos en un programa de bioseguridad, lo más estricto posible acompañado de un programa de vacunación con más de una vacuna (2-3) en campo; en nuestro caso tenemos más de dos años usando vacuna recombinante colocada en incubadora más una vacuna a los 6-8 días en campo y nos ha ido muy bien; con Marek las incubadoras han mejorado mucho en el manejo de esta vacuna y los laboratorios que las proveen pueden supervisar la aplicación de la vacuna y eso es bien importante. El problema con Anemia Infecciosa es general aunque nos preocupa que últimamente hemos tenido información de problemas en pollitas muy jóvenes con alta mortalidad y descarte y está presente Anemia infecciosa, también hemos tenido información de aves con Encefalomielitis Aviar”.
Hígado y corazón mostrando lesiones producidas por Pasteurella sp.
Foto tomada por el Dr. Norton Centeno.
Sigue comentando “Enfermedades Bacterianas como Salmonella gallinarum se han controlado muy bien con vacunas vivas permisadas combinadas con bacterinas, igual para Salmonella enteritidis siendo un seguro sanitario para evitar problemas con esta enfermedad en humanos. Con respecto a las enfermedades exóticas se ha hablado reciente de brotes de laringotraqueitis pero no ha sido demostrado que esté aquí, sin embargo lo que más preocupa es que gente inescrupulosa pudiera traer vacuna y venderla en el país, hemos visto traqueítis muy severas pero debida a Pneumovirus y a Newcastle; de Influenza aviar Dios quiera que no porque si nos ha costado tanto el problema del Newcastle, se pregunta, ¿que pasaría si entrara esta enfermedad? ”.
Sigue comentando “En el país se están desarrollando nuevas zonas avícolas tales como en el estado Lara, Yaracuy, Portuguesa, Anzoátegui, Monagas, Bolívar y Trujillo, en esas zonas no hay laboratorios que le den soporte a los granjeros hay muchas granjas de cooperativas donde no tienen ninguna asistencia técnica, al igual que granjeros particulares que han incursionado en este negocio porque les parece atractivo pero sin ningún conocimiento, hemos visto mucho engaño lamentablemente de parte de gente inescrupulosa para con estas personas, por lo cual es importante prestar toda la ayuda posible sobre todo la parte gubernamental ya que por desconocimiento pudieran ingresar algún biológico no permisado y poder causar un daño inmenso a nivel nacional. Es importante acercar los gremios a estos avicultores para ayudarlos en su formación, nos conviene a todos crear una avicultura sana, robusta y evitar los errores que cometimos en el pasado”
Granja de Levante de Ponedoras comerciales del estado Carabobo
Para mejorar la sanidad avícolacomenta Centeno “sería realmente interesante que en las zonas donde hay alta concentración de granjas bien sea de postura, de pollos de engorde o mixtas conocer con exactitud la situación epidemiológica y hacer un seguimiento estricto de laboratorio y poder elaborar programas de prevención y vacunación como si fuesen un todo, que se respeten los vacios sanitarios, que en la medida de lo posible las entradas de pollos se hagan por sectores, sincronizar programas de desinfección y rotación de los desinfectantes y de raticidas; hay muchas cosas que mejorar, como la bioseguridad en el transporte de alimento y de aves vivas garantizando la desinfección de vehículos desde el lugar de origen como antes de entrar a la granja. Otro grave problema lo representa el destino de cadavers del cual se ha hecho un negocio y van de granja en granja recogiendo mortalidades y diseminando enfermedades, es lamentable que en sitios de control muchas veces dejan pasar este tipo de vehículos; si lográsemos esto obtendríamos grandes avances” concluyó el M.V Centeno.
Las enfermedades de las aves continúan siendo el más grande desafío en la producción avícola, aun cuando muchos investigadores en muchos años han trabajado en el control o erradicación de agentes patógenos que afectan la salud aviar y pese al gran avance que se ha logrado, los microorganismos siguen estando presentes causando enfermedad, muchas veces por factores económicos, de manejo inadecuado por parte del hombre, ambientales o por aumento en la virulencia o resistencia de los agentes patógenos.
El productor está obligado a trabajar en términos de prevención enfocados principalmente a evitar la aparición de enfermedad y de sus desafíos, reducir al mínimo la exposición y la introducción de agentes infecciosos a través de bioseguridad, programas de inmunizaciones y minimizar los factores no infecciosos, tomar en cuenta no sólo lo referente a desinfección sino también la localización de la granja y galpones, restricción de visitas, movimiento de trabajadores, densidad de aves, aunque el éxito de los programas de bioseguridad depende de la cooperación de los trabajadores y marca la diferencia entre ser exitoso o no.
Es necesario conocer el estado sanitario de las aves, intensificar la vigilancia y monitoreo de enfermedades para detección temprana de patógenos, utilización del laboratorio tanto oficial como privados para el diagnóstico de enfermedades, los cuales deben procurar mejorar la tecnología del diagnóstico a través de técnicas de alta sensibilidad y especificidad para un diagnóstico rápido, preciso y definitivo, como son las técnicas convencionales (aislamiento e identificación) y de biología molecular (RT-PCR-RFLP, secuenciación parcial del genoma, entre otras).
Es fundamental que los organismos oficiales intensifiquen los programas de vigilancia epidemiológica y monitoreo de enfermedades en todos los niveles de la avicultura venezolana, sobre todo aquellas capaces de producir desastres sanitarios como son las enfermedades transfronterizas a efecto de control sanitario, igualmente tomar acción en todos aquellos elementos que potencialmente pudieran poner en riesgo la salud de las aves y por ende la producción avícola nacional.
:
:
Bibliografía:
- Consultar con Autora
:
M.V. MSc. Mariela Brett
Inv. Laboratorio de Patología Aviar. Sanidad Animal. INIA-CENIAP Maracay, Estado Aragua.
email: [email protected]; [email protected]



